Cómo se elige un edificio
Antes que el precio miramos la forma. Un edificio con patio y con dos accesos admite una división sensata; uno con una sola escalera estrecha y sin patio obliga a soluciones caras que rara vez salen bien.
Se comprueba el grado de protección del inmueble y qué elementos son intocables, el estado de forjados y cubiertas, la medianera con los vecinos y el ruido que entra desde la calle. Y se mira el portal de enfrente: un edificio excelente en una calle que se vacía de noche no es un edificio excelente.